Consolidación o muerte

Mario Delgado Carrillo, presidente nacional de MORENA, ha anunciado a través del portal https://mariocd.mx que convocará en los próximos días a una reunión con las y los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) con el objetivo de presentar junto al Instituto Nacional de Formación Política (INFP)

“una ruta estratégica para iniciar la reorganización interna del partido”.

Esto quiere decir que la sangre militante que alimenta al Movimiento de Regeneración Nacional se debe precisamente regenerar desde sus bases. Este es un llamado necesario que esperábamos desde hace mucho tiempo.

El filósofo e ideólogo de la 4T, el Dr. Enrique Dussel quien es Secretario del Instituto Nacional de Formación Política de MORENA, ha repetido hasta el cansancio que un partido es una escuela de formación política, mas no una maquinaria electoral. Esta máxima ha sido dolorosamente asmilada en las pasadas elecciones, donde se descuidó la esencia morenista por privilegiar el pragmatismo al estilo de la más rancia política practicada en este país según los usos y costumbres de la cultura de la corrupción, las intrigas, las traiciones y la propaganda. Es así que desde la base se percibe una crisis de principios y una crisis en los fundamentos del cambio verdadero.  

En este sentido, el llamado de Mario Delgado a definir una ruta estratégica es necesario y fundamental para que no se derrumbe el golem de la 4T impulsado aún por el aliento nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, su autoridad moral y su amplia capacidad política fueron suficientes para obtener una victoria en los pasados comisios; no la anhelada como se esperaba, sino una victoria a secas. Nos hiere a la militancia que el corazón del país se haya fragmentado por la mitad cuando a más de 24 años se había presumido orgullosamente como el centro y el motor de la transformación. Por eso, el llamado de Mario Delgado se centra en los siguientes ejes: 

  1. Retomar el Programa Nacional de Formación de Aspirantes de Morena a Cargos de Elección, que se ha implementado para la preparación de aspirantes a gobernador, legislador, alcalde y cualquier persona que represente a los gobiernos de la Cuarta Transformación. 
  2. Institucionalizar al movimiento con reglas claras y con mecanismos para dirimir conflictos. 
  3. Lograr una organización profesional para la competencia electoral. 
  4. Regenerar la vida púbica del país actuando con apego a los principios morenistas y todos los Congresos, así como los gobiernos estatales y municipales, deben actuar con honestidad y hacer efectivo el combate a la corrupción. 

Aunado a los puntos anteriores y respecto a la agenda del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) hay 3 ejes a considerar como relevantes: a) el juicio a ex presidentes en agosto; b) la revocación de mandato en marzo del 2022; y c) la selección de candidatos para las seis gubernaturas que se disputarán en junio de 2022.

Este programa “ambicioso” que estará a cargo del Instituto Nacional de Formación Política y la dirigencia nacional de MORENA se perfila como el mayor acto de madurez política que haya tenido el partido-movimiento hasta la fecha porque se enfocará en consolidar el proyecto de transformación por encima de los vulgares intereses personales y de grupo al interior de la esperanza vino tinto. Todo lo que se enquista se cancera, por ello se deben extirpar a los traidores y a las máculas.

La renovación de MORENA al interior es necesaria, pero no como anulación de los estatutos, los principios y la cartilla ético-política, sino como ajuste de la militancia ante esos postulados que quizá no se hayan practicado más que por algunos cuantos desde que fueron promulgados. Mario Delgado durante el pasado período electoral hizo lo que tenía que hacer ante tanta ambición dentro de MORENA. Si hubiera sido blando lo hubieran destruido a él y al partido, personajes nefastos como Muñoz Ledo, Yeidckol Polevnsky o el novicio de Gibrán Ramírez en aquella lucha por la dirigencia. Esos perfiles están manchados por la codicia, la incongruencia y los reflectores. El multicolor de Muñoz Ledo y compañía se irán por la cañería de la historia por haber atentado contra la 4T siendo que por MORENA comen y tienen un techo decoroso.

Lo que me queda claro es que en política los humores van cambiando dependiendo el clima (y las conveniencias). Hay mucha hipocresía. Un día se habla de ética y de principios y al siguiente que se debe ser pragmático hasta torcer los estatutos. No le veo fin a ese melodrama de todo partido político, tampoco a las simulaciones. Sin embargo, Mario Delgado al invocar al Instituto Nacional de Formación Política, ha dado un paso enorme en ese anhelo por consolidar la transformación. A muchos no les gustará, pero Mario Delgado llegó como anillo al dedo ante las deplorables circunstancias que nos aquejaban.

Hay muchos funcionarios que ni han militado y ni se identifican con MORENA francamente, pero sí se han servido del movimiento y de sus compadres para colocarse en la burocracia. Los programas de formación política sirven precisamente para evitar esas inconsitencias y las futuras traiciones. Esa es la labor de campo de los círculos de estudio y la escuela de cuadros. En la vida pública, algunos ni siquiera han hecho un trabajo legistativo digno. Es más, reniegan de MORENA y siguen estando en la cúpula del poder por reelección. La verdad es que hace mucha falta una barridita en la casa de morenista.

Como en todo, a unos les gustarán los cambios y a otros no. Depende quién se quede adentro o afuera. El problema del poder es que quienes lo ostentan no quieren que los de abajo lleguen arriba, y los de abajo siempre aspirarán a escalar un peldaño más para llegar arriba. Es un jaloneo perpetuo por el poder, y como dijo sapientemente uno de los de la oposición de nombre Efrain Gonzålez Luna: "quienes están cómodamente instalados en las estructuras creadas por ellos para beneficio de los menos, no se preocuparán por cambiarlas". Mario Delgado ha empezado a romper esta constante maldita de los que tienen el poder, por eso es de celebrar.

El presidente de MORENA al hacer ese anuncio y, lo más importante a mi parecer, al estar retomando la importancia de la formación política, los estatutos y la rotación del poder está siendo consciente de lo que se necesita en el partido. El agua estancada se envenena. Deben fluir las fuerzas de MORENA con esa próxima renovación o morirá el proyecto de nación basado en la esperanza.

Nosotros peleamos contra los cacicazgos burocráticos, no los fomentamos. Toda renovación respetando los principios morenistas es bienvenida. Los protagonistas del cambio verdadero tienen el deber de rescatar y consolidar el proyecto de transformación. No hay de otra, o nos consolidamos o morimos.

Texto: Hans Giébe