El neoliberalismo derrotado por la pandemia

Por Daniel Cortés Escamilla

Muchos son las enseñanzas y aprendizajes que está dejando la pandemia del virus Sarscov 2 en todo el mundo, pero sobre todo desde el punto de vista político, ideológico y por supuesto, se evidencia de mejor forma en lo económico y la salud.

Muchos mexicanos nos preguntamos

¿qué habría pasado si en lugar del presidente Andrés Manuel López Obrador tuviéramos de presidente a algún neoliberal? La respuesta es simple: estaríamos enfrentando una terrible crisis económica, con nuestra moneda devaluada, con gasolinazos mensuales, con una población enferma y expuesta a la voracidad de los grupos empresariales, que estarían haciendo jugosos negocios con la venta de medicamentos, y peor aún, con el sistema de salud colapsado ante la falta de infraestructura y de personal médico.

La realidad nos dice que el ascenso al poder de los grupos progresistas encabezados por el presidente López Obrador, ha sido una bocanada de aire fresco para nuestro país, que oportunamente ha brindado el apoyo económico a los grupos más vulnerables como son las personas de la tercera edad, los jóvenes, los campesinos, las personas discapacitadas, el apoyo a nuestros hermanos indígenas y todo el caudal de acciones que se han emprendido por parte del gobierno de la Cuarta Transformación para mitigar la pobreza y miseria de los olvidados por el neoliberalismo.

Y es que en la lógica de los neoliberales de vender todo y dejar que los empresarios manejen la economía a placer para satisfacer sus ambiciones, se abandonó el sector salud, para convertir un derecho en un privilegio, lo mismo ocurrió con la educación, el campo, etc., lo que puso en un serio problema de vulnerabilidad al Estado mexicano, dado que los neoliberales sólo vieron la urgencia por robar lo más posible lo más rápido que se pudiera. Se apoderaron de todo: del campo, de los recursos energéticos, de las aduanas, de los puertos, del sistema financiero, de los recursos naturales, de las playas; crearon sus organismos “autónomos” para colocar a sus seguidores y profundizar el saqueo y robo indiscriminado y no contentos con eso, todavía se daban el lujo de robarse las donaciones que llegaban en momentos de desastre, además de solicitar créditos del FMI y también robárselos.

Lo anterior se vio mitigado con las acciones emprendidas por el gobierno de AMLO que, insisto, llegó de manera oportuna sin saber lo que le esperaba al enfrentar el enemigo silencioso del virus que ha ocasionado la pandemia. En caso contrario estaríamos en una situación de verdadero desastre humanitario, y lo que es peor, con una camarilla de sujetos sin escrúpulos enriqueciéndose cada vez más, a costa del hambre, la miseria y el sufrimiento del pueblo mexicano.

La pandemia vino a demostrar la falsedad de los “argumentos” de los neoliberales, acerca de que el mercado lo regula todo, la realidad ha demostrado que es el Estado el que está obligado a proporcionar lo necesario para el desarrollo no sólo de la economía, sino de todos aquellos aspectos que se deben regular en función de las necesidades de la mayoría de los mexicanos, con lo que las tesis neoliberales han caído en el más estrepitoso fracaso. Aunque a lo anterior hay que agregar que sin la lucha en contra de la corrupción que ha emprendido el actual gobierno, no se hubiese podido hacer mucho en torno a brindar mejores oportunidades a la mayoría de la población.

Lo que ha ocurrido en México lo podemos aplicar en cualquier país del mundo en el que se hayan aplicado las recetas del neoliberalismo y por ello se encuentran en situación de crisis países como Estados Unidos, Brasil, Francia, Inglaterra, España y muchos más, no así los países como Cuba, Corea del Norte y Vietnam, que a pesar de contar con recursos limitados han podido frenar de manera eficaz el avance de la pandemia y han protegido de manera oportuna a sus respectivas poblaciones. En conclusión: la pandemia ha derrotado al neoliberalismo y el socialismo ha demostrado su eficacia ante la pandemia.