No a la corrupción, sí al derecho a pedir información pública

Por Gabriel Pérez Torres/Revista Propuesta

El día de la toma de protesta de Salvador Jiménez y al día siguiente de la primera asamblea de cabildo de Síndicos y regidores, estuvo llena de imágenes, símbolos y actitudes,

que un mortal común puede presuponer será el esbozo del nuevo gobierno.

Para empezar esa fría noche del 15 de diciembre en la hacienda de Caltengo, tanto los invitados en la explanada principal al interior, y los medios de comunicación en otro lugar, todo por supuestamente guardar las medidas de sana distancia; tuvimos que esperar por lo menos dos horas (de las 9 a las 11 la noche), de retraso del gobernador Omar Fayad Meneses, los cuales han sido comunes en estos cuatro años de su gobierno.

De hecho, en el acto solemne, su organización de cambio de poderes del fatídico concejo municipal que mal gobernó los tres meses para entregarlo al nuevo gobierno triunfador en el pasado proceso, fue organizado y rápido, con un Salvador Jiménez Calzadilla concreto en su discurso llamando a todas las fuerzas políticas que habían participado, para unirse en torno a Tepeji. Ahí estaba la planilla completa del PRI con sus 9 regidores y un síndico; de igual forma los espacios de representación proporcional con la segunda sindico de minoría (PAN), el ex candidato Lorenzo Cruz como regidor (PAN), Oscar Jiménez (PAN la ex aspirante a presidente por MORENA Rosa González; Tania Valdés del PT, Antonio León (PRD). También una desconocida regidora del PES.

Ahí se veía a la ex presidenta del Concejo municipal Erika Pérez, desencajada, quien presidió a seis concejeros más, quienes guardaron silencio cómplice del tema Moisés Ramírez Tapia. Ante este escenario y después de la protesta de ley y ser investidos como el nuevo gobierno 2020-2024, toco el indescriptible turno a un larguísimo discurso del gobernador Omar Fayad, que lo mismo saludo a sus amigos los empresarios Moisés Kalach, Mayer Zaga, Reyna Dagda; se dio tiempo para hablar de medicamentos naturistas, ante un auditorio congelado por el frio, finalizó pintando a Hidalgo como un estado modelo a nivel mundial. Dijo que mientras los chinos tardaron en poner los ladrillos de un hospital para atender el COVID, y construirlo en días, lo que sorprendió al mundo, su gobierno presentó un hospital inflable, al que sólo había que echarle aire, ante la risa de algunos que la ocultaban con el cubre bocas.

Terminado el evento solemne, y habiendo habiendo partido el gobernador, Salvador Jiménez ya como nuevo alcalde llegó al lugar asignado a los medios, un poco distante de donde fue el evento principal, y ya siendo las dos de la mañana finalmente presentó a los medios a los nuevos integrantes de su administración, que diríamos ni tan nuevos, donde sus caras eran totalmente conocidas destacando que la mayoría participaron en las administraciones de los exalcaldes Rosalio Santana y Fernando Miranda.

No sabemos si los funcionarios del Salvador Jiménez, tendrán los tamaños en voluntad, compromiso y capacidad para afrontar el reto de un municipio devastado por gobiernos anteriores, principalmente por el de Moisés Ramírez. Y más si los ciudadanos podrán creer que este municipio cambiará con directores de área y mandos de departamentos que ya estuvieron en los gobiernos priistas de Chalio y Fernando.

Convencido de que podrá hacer un muy buen gobierno y enderezar el rumbo, Chava Jiménez anunció combate frontal a la corrupción: “no se tolerará”, dijo frente a los medios de información el día de la toma de protesta. De igual manera expresó que cualquier ciudadano podrá solicitar información pública del tema que sea y que le competa a su gobierno.

Pero cabe preguntar: si la auditoria al ex edil Moisés quedará en el sepulcral silencio como ha sucedido en las administraciones anteriores. Y sí se dará la información que señalaron algunos periodistas en esa noche como los fraccionamientos, la denuncia de las plantas de tratamiento, la corrupción de la alberca, los predios de la unidad deportiva probablemente e ilegalmente vendidos a particulares.

La papa caliente que recibe Salvador Jiménez no es menor: relleno sanitario saturado, la Comisión de agua seguramente endeudada, la seguridad pública en crisis, fraccionamientos creando caos urbano e ilegalidad y muchas cosas más.

Por ejemplo, al día siguiente, en la primera asamblea de gobierno del Presidente, Síndicos y regidores, apechugando el punto de la orden del día de una deuda que Salvador Jiménez dio a conocer al cabildo sobre el pago del derecho de alumbrado público (DAP) le fue heredada por Moisés Ramírez de último minuto, donde el gobierno incumplió el pago en tiempo y forma, y posteriormente una empresa, sin entender bien a que se refiere al no darse mayor información, interpuso un amparo contra el gobierno municipal por un adeudo de poco más de 400 mil pesos, la justicia sentenció la obligación de pagar, pero no lo resolvió en los días que aún era presidente Moisés sino hasta unas horas previas en que entraba el nuevo gobierno.

Pero de este punto aquí no quedó el problema, ya que se evidenció de la orden del día, que a los regidores no le habían dado con anterioridad el expediente de este y otros asuntos para que como corresponde los munícipes analicen y estudien el problema y luego voten. Así a rajatabla votaron, empezando los priistas para aprobar la propuesta de su presidente municipal, y le siguieron los de oposición, solamente con algunas resistencias de Lorenzo Cruz Carrizo y Rosa González, y el desconcierto de Tania Cuellar y demás integrantes de la oposición.

De hecho, suponemos que la inexperiencia de la bancada del PRI y de casi la totalidad de los de oposición, harán que las sesiones sean del voto fácil y sin estudio alguno, levantando la mano por mayoriteo. De hecho, en el reparto de comisiones que a cada integrante del cabildo le corresponde para que atienda los diferentes asuntos, la regidora de Morena dijo: “no es justo que nos dejen los ustedes ya no quieren”.

Uno de los puntos importantes, fue la propuesta de Salvador Jiménez de la reducción de Salarios a la asamblea municipal, la cual quedó de la siguiente forma: el Presidente municipal desaparece una compensación catorcenal de 14 mil pesos, quedando sólo su salario. Sin embargo, la nómina que puede consultarse en el portal de transparencia informa que el salario del Presidente es de 192 mil pesos mensuales. Respecto a los Regidores se redujo el salario de 1300 pesos para quedar en 1050, pero de igual forma las cuentas no salen, pues al revisar la nómina manejada en tiempos de Moisés se da cuenta de un salario de 87 mil pesos.

De aclararse estas cantidades, se sabría del descomunal saqueo que se realizó por el gobierno anterior, y que, si no se corrige, lo continuaría el actual. Así las cosas, en los primeros dos días del nuevo gobierno de Tepeji.