La Revolución Mexicana y la Cuarta Transformación

Por Franti Gámez Oropeza

Celebramos este 20 de noviembre el 210 aniversario de la revolución mexicana, un acontecimiento tan relevante en la historia mexicana como los movimientos sociales de la Independencia y la Reforma.

Si bien, la guerra de Independencia tuvo como resultado la emancipación de España y que se creara una nueva nación, no fue suficiente para que los habitantes de los pueblos originarios y la mayoría de los habitantes, pudiera disfrutar de una vida digna.

Los criollos, sustituyeron a los españoles quienes ocupaban los altos cargos en el gobierno, el clero y el ejército y el sistema social de privilegios para unos cuantos, prevalecía como cuando se tenía el sistema virreinal. La guerra de Reforma tuvo consigo, la consolidación de la Republica a cargo de hombres ejemplares liderados por el presidente Benito Juárez, que además de lograr la separación del poder eclesiástico del Estado; en un momento donde la Iglesia era dueña de la mayor riqueza del país.

Este acontecimiento, aunque también muy importante, tampoco logró que la mayoría de los mexicanos mejoraran sus condiciones de vida. La Revolución, un movimiento armado originado para derrocar al del presidente Porfirio Díaz, caracterizado por consentir a un puñado de privilegiados y de entregar las riquezas naturales a los extranjeros en detrimento de la gran mayoría de los mexicanos existiendo incluso un estado de esclavitud en gran parte del territorio nacional. La Revolución, tuvo resultados positivos en el México posrevolucionario, tales como la creación de las instituciones de la educación, la salud, así como obras de gran trascendencia como la expropiación petrolera a cargo del General Lázaro Cárdenas y de nacionalización de la industria eléctrica por el presidente Adolfo López Mateos; dos sectores productivos que fortalecieron la soberanía nacional.

A pesar de los logros obtenidos en la revolución, hubo vicios que no pudieron extirparse, tales como la falta de democracia y el de la corrupción donde existía el despilfarro de recursos, la ineficiencia, el entreguismo entre otras desavenencias, he hicieron que nuestro país padeciera de una gran serie de calamidades como la falta de empleo, la ausencia de justicia, deficiencia en el sector educativo y de salud y sobre todo un estado de inseguridad donde el narcotráfico en colaboración con los gobernantes dominaban este desorden social.

Ahora nos encontramos en una nueva etapa con este nuevo gobierno encabezada por el Lic. Andrés Manuel López Obrador denominada la cuarta transformación. Una transformación que tiene como objetivo el de lograr la justicia social que desafortunadamente no fue conseguida con las otras tres transformaciones anteriores y que implica entre otras cosas, el de recuperar la soberanía económica alimentaria, energética, pero sobre todo el de construir una sociedad donde no existan las disparidades sociales y económicas, una sociedad, próspera y feliz

El reto no es sencillo; pues requiere el trabajo de todos los que creemos en esta causa. Sería muy lamentable que esta oportunidad histórica no se consolide y retrocedamos al periodo de corrupción que solo traería consecuencias muy lamentables. La esperanza de los mexicanos es muy grande y existe una gran confianza en lograrlo. Esperemos que así sea.