Dinero del pueblo, al pueblo

Por: Leandro Cortés Escamilla

Bajo esta premisa, el gobierno federal prosigue la lucha en contra de la corrupción que inició desde que asumió el cargo de presidente de México. Hay que recordar que, a sólo unos días de la toma de protesta, inició el combate al huachicol, el robo de combustible

que hasta ese momento se ignoraba el tamaño, la magnitud de ese ilícito, y que se fue conociendo en la medida que se avanzaba en la implementación de los operativos, hasta llegar a conocerse que el robo de los ductos era pequeño en comparación con el que se efectuaba desde dentro de Pemex y de las más altas esferas del poder público.

Hoy, esa actividad se ha reducido a un porcentaje muy pequeño en comparación con el inicio, y se sigue combatiendo, pues la meta del gobierno federal es erradicarla por completo. El resultado es que se han recuperado para el estado 50 mil millones de pesos por año, que era la sangría económica por esa ilícita actividad.

Otra actividad importante que implementó el gobierno, es la recuperación de los adeudos fiscales, y de los impuestos que no pagaban las empresas más grandes, que se habían acostumbrado ello gracias a los gobiernos neoliberales que se los permitieron, sin importarles que esos recursos del pueblo no llegaran a su destino.

Gracias a ello, se ha recuperado otra cantidad similar a la del huachicol, y que se traduce en dinero en efectivo para el gobierno federal. La firmeza del presidente y su autoridad moral y política le han permitido meter en cintura a los evasores de impuestos, quienes ya aceptaron que la lucha contra la corrupción es real, y que ya no hay manera de seguir con esas prácticas.

El presidente ha dicho que su interés no es la venganza política, sino recuperar la mayor parte del dinero robado o evadido por personas o empresas, y que no vuelva a ocurrir, pues considera que todos los males del país se originan por esa corrupción que propiciaron y alentaron todos los gobiernos neoliberales, con el resultado de que dejaron un país en ruinas.

Estas son solo 2 actividades que en el combate a la corrupción ya han tenido grandes resultados; gracias a los recursos recuperados, el gobierno sostiene la distribución de los programas sociales que también se implementaron desde el inicio de su gobierno, como son: la pensión para adultos mayores, las becas para estudiantes, los apoyos para los aprendices, entre otros.

Y a menos de dos años, la lucha contra la corrupción le ha permitido a este gobierno enfrentar una contingencia sanitaria, la pandemia del covid-19, sin tener que endeudarse con el Fondo Monetario Internacional, como tanto exigían los representantes de los gobiernos neoliberales de otros tiempos.

Y la lucha contra la corrupción prosigue. Y está llegando hasta los expresidentes de la época del neoliberalismo, lo que le permite al presidente López Obrador asegurar que su gobierno se encuentra en un momento estelar en su combate contra este flagelo. En efecto, con la detención del ex director de Pemex en la época de Peña Nieto, se destapó la cloaca de la corrupción durante la administración anterior.

Y el presidente confirma que, si el pueblo lo decide en una consulta, se enjuiciará a los expresidentes por la corrupción en que hubieran incurrido, con lo cual confirma también que en esta lucha no hay ni habrá intocables.

¿Cuáles son las afectaciones económicas del combate a la corrupción? Sin duda, los más afectados son los que la practicaban en gran escala: los empresarios que estaban acostumbrados a no pagar impuestos, ya que verán disminuidos sus ingresos; los funcionarios del gobierno federal que facilitaban y participaban en estas prácticas; a éstos, además de las afectaciones económicas, les puede llegar el castigo por la vía penal.

Por eso están tan enojados con el presidente y con la Cuarta Transformación. Pero ya se irán acostumbrando.