El corrupto entramado electoral neoliberal

Por José Santos Cervantes

Según informan el jueves 20 de agosto del año en curso, en sesión privada no presencial, la Sala Superior del Tribunal Federal Electoral resolvió:

que el método para elegir al presidente y al secretario general de MORENA, será mediante encuesta abierta a quienes se auto adscriban como militantes y simpatizantes de Morena.

Esta es una intromisión inaceptable para cualquier partido político que se respete, tenga o no registro electoral. Esta actitud del “Tribunal” no es casual y tampoco inexplicable. Va contra la Cuarta T., y a favor de la derecha golpista.

Hay que recordar, en primer lugar, que las actuales “instituciones” electorales “ciudadanizadas”, fueron impuestas a partir de la reforma electoral llevada a cabo nada más ni nada menos que por Carlos Salinas de Gortari (CSG) en 1994.

También hay que recordar cómo se obnubilaron los “izquierdistas” institucionales, cuando previamente, al frente del Instituto Federal Electoral, (IFE), CSG, impuso a personajes “fifís”, de “izquierda” a José Woldemberg y al otro siniestro y corrupto personaje de derecha Santiago Creel. Pero ambos presentados como finísimas personas, impolutas, “querubines” en la defensa de la “democracia”.

Una vez logrado el objetivo, de ensalzar la “ciudadanización” de las sacrosantas instituciones electorales neoliberales, vino después lo peor, se convirtieron en simples peones del gobierno en turno, para que avalaran todas las atrocidades en cuanto a fraudes y corrupción.

Después el IFE fue transformado en INE, porque los neoliberales saben muy bien que es buena estrategia cambiar de ropaje, de esta manera sepultaban fraudes y por otra parte parecía que habría recambio, es decir, fue sólo un gatopardismo.

Hoy, el INE se debate en una crisis de credibilidad, como no la padecieron sus antecesores, que nunca se distinguieron por su honorabilidad, sin embargo, palidecen frente a las trapacerías del INE, y de su actual titular Lorenzo Córdova.

Si algo puede ser el símbolo de la putrefacción en materia política electoral neoliberal es el INE, y sus adláteres, los mentados tribunales, todo ese cuerpo leguleyo, que sólo sirve para legalizar crímenes político-electorales, gravísimos, pues han tenido que ver nada más ni nada menos que con la imposición de gobernantes vendepatrias, de mafias corruptas en los estados y municipios, de dictaduras represoras disfrazadas de “democracia”, y con la miseria en que sobre estas bases, condenaron y aun pretenden seguir condenando al pueblo mexicano.

Por tanto, no es tarea menor para las fuerzas progresistas y revolucionarias acabar con este entramado electoral costosísimo, plagado de corrupción y sustituir este sistema de partidos putrefacto (salvo MORENA, aún con la presencia de oportunistas y corruptos, que son la minoría, no tiene grado de comparación), que permita a la clase trabajadora de la ciudad y del campo, participar en igualdad de condiciones con los candidatos de la burguesía.

Un sistema electoral alejado de todas las mañas y vicios de antes del periodo neoliberal, que también fueron prácticas profundamente antidemocráticas por el partido de Estado, pero que palidecen ante la prostitución en que se debate el actual INE.