Morena se prepara para su segunda magna victoria electoral

Leandro Cortés Escamilla

En las elecciones intermedias de 2021 se renovará la totalidad de la cámara de diputados federal, 15 gubernaturas, y la mayoría de congresos locales, en una elección que por el número de cargos será aún mayor que la de 2018.

El escenario puede ser aún más complicado que la elección presidencial, porque en esa ocasión, la clase política que gobernó hasta ese año, no preveía una derrota tan dramática como la que sufrió.

Sin embargo, se prevé que Morena arrase nuevamente, y pueda, además de conservar la mayoría absoluta en la cámara de diputados, ganar, si no todas, sí la gran mayoría de gubernaturas, así como los congresos locales.

Estas son mis consideraciones para aseverar lo anotado:

1.-La participación política se ha polarizado aún más que en 2018; por un lado, la clase privilegiada, PRI, PAN, PRD, grandes empresarios, etc. Están desesperados porque ven como el gobierno federal está cumpliendo cada una de sus promesas de campaña en favor del pueblo, lo que les quita a ellos esos privilegios que disfrutaron desde los años ochenta en que se implementó el neoliberalismo, y no hallan la manera de revertir esa tendencia.

En su desesperación están haciendo lo único que saben hacer: utilizar todos los medios a su alcance para tratar de desprestigiar al gobierno y la Cuarta Transformación, con la esperanza de que los ciudadanos caigan en el engaño y le retiren su apoyo al presidente. Es lo que hicieron en 2018. Lo siguen haciendo sólo que a un nivel mayor, lo que implica que ya hayan perdido la ecuanimidad cuando menos, y no les importe hacer el ridículo públicamente, o utilizar la amenaza ya ni siquiera velada sino directa en contra del gobierno.

2.-Por el otro lado está el pueblo: obreros, campesinos, pequeños comerciantes, estudiantes, amas de casa, etc., que ya no caen en el engaño de aquellos que tanto daño le hicieron en ese periodo neoliberal. Este pueblo de México, que como lo ha demostrado a lo largo de la historia, aguanta, y aguanta mucho, pero que cuando dice “hasta aquí”, es “hasta aquí”.

Nada es espontáneo.  así que toda la desesperación, todos los agravios sufridos durante 36 años, hicieron que este pueblo despertara y permitieron que la elección de 2018 fuera el parteaguas de la historia. Este sufrido pueblo ya aprendió que cuando los enemigos del pueblo critican al gobierno, es porque el gobierno está en favor del pueblo; y de manera casi automática, se produce el rechazo a los ataques orquestados por “la mafia del poder”.

3.-Este pueblo de México le dio 80 años al PRI para gobernar; al PAN le dio 12 años; a Morena tendría que darle cuando menos seis; es muy difícil que el apoyo masivo que recibió en 2018 se diluya en menos tiempo; de modo que en 2021 aún conservará un gran capital en votos, que no tenía en 2018.

4.-La premisa fundamental sin embargo, se refiere al trabajo realizado por este gobierno en favor del desmantelamiento del sistema neoliberal, que ahora es algo muy palpable, tanto para el pueblo como para “la mafia del poder”.

El cobro de impuestos es algo que seguramente no creían los grandes empresarios que podría ocurrir.  El freno a las privatizaciones de igual manera. El fin de los apoyos económicos a los grandes capitales. El ataque frontal a la corrupción en el gobierno, quitando privilegios que nunca se imaginaron que ocurriría. El combate a la delincuencia organizada sin violencia. Todo ello le hace ver a la clase empresarial que lo anunciado desde antes no eran solo promesas de campaña, sino compromisos de gobierno.

Y por el lado del pueblo, se ha comprendido que estas acciones eran necesarias para poder implementar los programas del gobierno, en su favor. Por ello, la esperanza que le dio el triunfo al presidente en 2018, también se manifiesta en un nivel más avanzado, porque ahora cuenta con hechos palpables, visibles, que hacen crecer aún más la esperanza de consolidar el cambio de sistema económico que favorecerá su calidad de vida.