El fascismo y el imperialismo asoman el rostro en Bolivia

Por Daniel Cortés Escamilla. El presidente Evo Morales ganó su cuarta reelección con más de 10% de los votos del pueblo boliviano, sin embargo, la derecha de aquél país, apoyada por organismos títeres al servicio del gobierno norteamericano como la OEA, decidieron que las elecciones no eran válidas y pidieron que se realizara una auditoria al proceso.

El gobierno de Evo Morales aceptó dicha petición a pesar de que era a todas luces una injusticia y una imposición del imperialismo y sus lacayos domésticos, pero la aceptación no fue suficiente. El golpe de Estado denunciado por el hermano presidente de aquél país ya estaba en marcha, y la siguiente exigencia fue la de anular las elecciones y pedir la renuncia de quien recién había triunfado en ellas.

Entonces, las fuerzas más oscuras de aquél país, se movilizaron en una acción organizada a manera de comando dirigido por la CIA, para secuestrar a los principales dirigentes del Movimiento Al Socialismo (MAS), a los secretarios de Estado del aún presidente, Evo Morales Ayma, y secuestraron también a sus familiares en una acción propia de los más sanguinarios asesinos, obligando al presidente y al vicepresidente, Álvaro García Linera, a dimitir a sus cargos.

Ya antes se habían dado visos de un accionar propio de los fascistas bolivianos, cuando sacaron de su oficina a una concejal a la cual golpearon y humillaron cortándole el pelo. Pero, lo peor estaba por venir.

Tal como ha sido en otras ocasiones, en otros países y en otros momentos, el imperialismo mueve sus piezas y a sus peones como mejor le place, y en esta ocasión para quitar al presidente, Evo Morales, porque no conviene a sus intereses ni a sus ambiciones. Lo que quieren es poner a gobernantes títeres que les cumplan sus más mínimos caprichos y eso es lo que se puso en marcha en la República Pluricultural de Bolivia.

Con Evo Morales, Bolivia pasó de ser el segundo país más pobre de América, solo superado por Haití, a ser el país con el mayor crecimiento económico de Latinoamérica; incrementó su Producto Interno Bruto en 400%, eliminó 8 bases militares que Estados Unidos tenía en Bolivia, expulsó de su nación a la DEA y a la CIA —lo cual el imperialismo no le perdona—, nacionalizó el gas y el agua —ésta se estableció como Derecho Humano, ya que la habían privatizado—, puso el gas al servicio del pueblo boliviano y dio paso al desarrollo de esta nación andina, entre otras muchas cosas de beneficio para todos los bolivianos, sobre todo, para beneficio de los pueblos originarios y de la clase trabajadora.

Eso es lo que no le perdonan los miembros de la derecha boliviana que se ha caracterizado por ser los más fascistas y retrógradas de América Latina.

Hoy todos quienes luchamos por emancipar a Latinoamérica del neoliberalismo y del imperialismo, denunciamos el golpe de Estado que los fascistas han dado en contra de la hermana República Pluricultural de Bolivia y en contra del pueblo Boliviano y exigimos que se respete la integridad de todos los dirigentes del MAS y de todos aquellos que formaron parte del gobierno del presidente Evo Morales y de sus familias. La felonía no tiene cabida en la lucha por la democracia y como dijo Salvador Allende: tienen las armas, podrán avasallarnos pero la historia la escriben los pueblos ¡Viva el pueblo boliviano! ¡Viva el MAS y sus dirigentes! ¡Respeto a la integridad de Evo Morales Ayma, Álvaro García Linera y de todos los luchadores sociales de Bolivia!