Gustavo Ibarra: más corrupción

Por César Peña (1)

Uno de los constructores preferidos de la administración olverista fue sin duda el empresario capitalino Gustavo Ibarra Navarrete, quien amasó una gran fortuna, no sólo por la gran cantidad de obra pública que recibió de parte de la administración estatal, sino también por las redes de corrupción y defraudación que tejió a los ojos de innumerables autoridades.

Ibarra Navarrete, un arquitecto egresado de la Universidad La Salle, obtuvo decenas de contratos para realizar obras en por lo menos 20 municipios de la entidad pese a que absolutamente todas sus obras están repletas de irregularidades.

Hoy con los sismos del pasado 19 de septiembre, la mayor parte de edificios y aulas que desarrolló Ibarra, ya sea como persona física o por medio de su empresa Constructora Jitsa S.A de C.V, quedó al descubierto algo que ya se había adelantado; el uso de materiales de mala calidad que han dado por resultado fisuras y otras irregularidades.

Parece ser poca cosa, pero el hecho de que los mismos supervisores han estado involucrados en estos hechos al palomear las obras entregadas por este empresario, los pone también en el ojo del huracán por cualquier daño que pueda generarse.

Los antecedentes sobre este fraudulento empresario son vastos. Existen por lo menos 15 denuncias en la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) y la Junta Local de Conciliación y Arbitraje en su contra por fraude, tanto al Gobierno Estatal, diversos municipios como a proveedores y sus propios trabajadores.

Falta aún los procedimientos que le pueda iniciar tanto el IMSS como Infonavit por estar dado de alta ante tales instituciones y no registrar ningún trabajador en cada una de las obras que ejecutó desde el año 2012 por los incontables heridos y hasta una muerte registrada en sus obras.

Sobresale el caso de Cristian López, un operador de maquinaria que murió el 18 de junio del año pasado durante la construcción del CECyTEH de la comunidad Benito Juárez de Mineral del Chico, que pese a haber sucedido dentro de la misma obra a consecuencia de un rayo, se negó a indemnizar a la viuda pues el hombre ni siquiera estaba asegurado.

En este momento se ventilan también diversas querellas por despidos en contra de por lo menos cinco ingenieros que se desempeñaron como responsables y residentes de obra, a quienes culpó Ibarra Navarrete por todos los errores y las corruptelas de cada proyecto.

En este sistema de defraudación ha salido a flote también el nombre de Alejandro, hermano menor de Gustavo, también de profesión  arquitecto y en quien se ha apoyado para triangular recursos y evadir responsabilidades.

En fin, que estos nuevos millonarios hoy se encuentran bajo la lupa de las autoridades por el quebranto provocado a la sociedad y diversos proveedores y empleados amén de las consecuencias que traerá cada acto que se investigue a profundidad.

Por lo pronto, el Secretaría de Obras Públicas del Gobierno Estatal tiene que abordar el tema pues varias de las obras, entre éstas varias escuelas y albergues, aún no han sido entregadas por Ibarra, quien además ha recibido el aval para desarrollar un par de obras más en el presente sexenio.

 

(1) Escritor, periodista y economista