Rabiosos antisocialistas

César Peña *

Uno de los argumentos preferidos de la derecha electorera para conservar el poder, es hacer del miedo su instrumento propagandístico. Aunque suene ridículo, el origen de esta manipulación puede ser tan amplio como inverosímil; estancamiento, populismo, rusos, terroristas y desde luego lo que ya parece un esnobismo banquetero, el comunismo que se vende como sinónimo de socialismo.

Con un arranque de campaña desigual en la campaña presidencial mexicana, donde los abanderados de la derecha Ricardo Anaya y José Antonio Meade se encuentran muy por debajo de Andrés Manuel López Obrador, los tambores de guerra traen todo tipo de acusaciones que soplan a estas tendencias izquierdistas con las que quieren atemorizar a la población.

Uno de los señalamientos preferidos de esa derecha reaccionaria y acomodaticia, en la que están desde luego sectores de la IP que se han beneficiado de las políticas excluyentes, está el acusar a AMLO de buscar imponer el socialismo en México. Desde luego,  apuesto que esos detractores no han leído jamás un solo libro de Marx, de ahí sus prejuicios.

Para empezar, la posición real de López Obrador no es la izquierda. Si bien ha aplicado y tiene propuestas de avanzada, no son ni de cerca de corte socialista, tal vez progresista y nada más, pero no para buscar desarrollar un programa de clase que busque exclusivamente llevar al “proletario” al poder. No, nada de eso. Por lo menos en sus planteamientos, la empresa tiene un lugar importante para el desarrollo económico y la generación de empleos.

Jamás he oído hablar de lucha de clases o de que habrá expropiaciones o algo por el estilo a AMLO. Es un izquierdista “ligth” y nada más de tal suerte que lo que menos existe es la intención –ni siquiera velada-, de cambiar el modelo económico del país, por lo que todo son puras fantasías trucadas en mentiras de parte de la derecha.

Cuando Enrique Ochoa, líder del PRI señala que vamos directo a convertirnos en Venezuela, supongo que lo afirma en sus problemas económicos y la crisis social, pero se le olvida que en esa parte, ya vivimos como Venezuela y no fue AMLO el que nos llevó a esa situación.

Un buen día, por la mañana, observé una foto de un hospital público venezolano, donde se podía ver a los enfermos en los pasillos o tirados en el suelo. La nota hablaba sobre el colapso del sistema de salud y la evidente falta de medicamentos. Pronto, las reacciones de la derecha no se hicieron esperar y condenaron esta situación.

No bien acababa de leer todos comentarios sobre ello, ya entrada la tarde, cuando circulaba en medios de comunicación mexicanos, una foto de  pacientes del IMSS  atendidos en las mismas y peores situaciones afuera de los consultorios. Este panorama que data del 2012 en casi todas las clínicas del Seguro Social encontró su climax en Saltillo, donde la gente, tras largas horas,  recibe  atención médica en la intemperie o las ambulancias. De todo esto, el responsable desde luego no es AMLO.

Digo, hay cosas que se han ido corrigiendo en el país, sin embargo, la sobresaturación de los servicios de salud es una bomba que ya estalló y hay poco interés en atenderla así como la inseguridad, el desempleo, la migración,  los desplazados e innumerables problemas que se agravaron los últimos lustros.

 Los detractores del socialismo quiere verle la cara a los informados e intentan “venderle chiles a Herdez”, afirmando que Cuba, por este socialismo, vive la peor crisis de inseguridad de todos los tiempos, cuando se les olvida que en la isla son inexistentes las muertes violentas, producto de la alta educación de su población. La UNESCO reconoció a Cuba por erradicar el analfabetismo, así como el logro de eliminar la desnutrición infantil.

Luego, la ola de “Rusia” hoy capitalista y anteriormente socialista, no ha servido más que para mofas en contra de sus autores que intentan reeditar eso del “peligro para México” pues su mente simplemente no da para más. Hasta para buscar defectos de los enemigos políticos hay que tener más ingenio pues el socialismo aquí no da para más.

 

* Economista, escritor y periodista