Secretario de seguridad Mauricio Delmar encabeza evento de trabajo junto a alcalde Manuel Hernández

Tula de Allende, Hgo. El secretario de seguridad pública del Estado de Hidalgo, Mauricio Delmar Saavedra visitó este municipio el pasado lunes 22 de febrero,

y encabezó un evento junto al alcalde Manuel Hernández Badillo, en la explanada de la presidencia municipal. Les acompañaron los integrantes del Ayuntamiento y contingentes de la policía estatal y de la municipal.

En el mensaje dirigido a los asistentes, Hernández Badillo se dirigió al secretario de seguridad estatal para manifestarle que los ciudadanos de Tula se sienten muy respaldados por la dependencia a su cargo, y por el gobernador del Estado de Hidalgo, Omar Fayad Meneses, porque desde el inicio de este gobierno, “ha estado con nosotros en esta actividad tan difícil como lo es estar al frente de un municipio tan importante en el Estado como lo es Tula de Allende, con un alto grado de complejidad en el rubro de la seguridad pública; actividad ésta que es más fácil y llevadera cuando se tiene el respaldo del gobierno del Estado”.

Por ello, agradeció al secretario Mauricio Delmar su visita, y dijo que uno de los compromisos de su gobierno es el de disminuir el índice de inseguridad, y planteó que para lograrlo es necesario, como en las grandes ciudades, instalar en los supermercados cámaras de video vigilancia; recordó que, en una visita reciente, se acordó instalar cámaras de video vigilancia en todos los centros del municipio, y ya estando éstas, a través del mando coordinado, se les va a dar acceso al C5.

Las cámaras que se instalen en San Lorenzo y Bomintzhá, que fueron escogidas de manera aleatoria y que posteriormente se cubrirán las 55 comunidades del municipio, y si es posible, más de 100 colonias. El comandante Mario Vargas va a tener acceso permanente al C5.

El secretario Delmar Saavedra comentó que esa dependencia estatal está llevando a cabo la guerra contra el huachicol, en la que se busca a los que ordeñan los ductos y a los que compran el combustible robado, porque ese es un combustible manchado con sangre, ya que los huachicoleros están fuertemente armados.