Guerreros Águila toltecas modelados en una vasija Cloissoné

Durante la excavación de La Nopalera, lugar que se localiza a un costado del  estacionamiento del  museo Jorge  R. Acosta, el arqueólogo  Germán Palma Moreno localizó un fragmento de vasija  cloisonné con la aplicación de dos  guerreros águila, uno a cada lado de la vasija. Posteriormente me correspondió continuar la exploración de ese lugar y encontré otro fragmento los que fueron  pegados  provisionalmente.

Y ahora se encuentran  en  la  bodega  de  arqueología del Centro INAH-Hidalgo.  La descripción de esta  vasija   es el  tema  de esta  pieza del  mes.

Se trata de una olla globular con cuello recto, que tiene a los lados del cuerpo  modelados dos guerreros con casco de águila. El  cuello de la  vasija  está  pintado de blanco delimitado en la parte inferior con una franja  café  de la que se  proyectan  hacia arriba tres franjas. Esa  franja lo separa del cuerpo de la vasija que está  pintado de rojo

Los  rostros  con su  casco de ave sobresalen  del  cuerpo  de  la  vasija, sobre  la que  se  aplicó una  pasta-base  en color  negro  sobre  la que se   recortaron  y rellenaron con pasta de diferentes colores los  tocados e  indumentaria de  los  guerreros. La pasta-base se observa  en aquellas  partes donde  los  diseños  se han perdido. 

El  pico de los cascos  de  águila  se  observa  sobre la  frente de  los  guerreros  y  son de color  amarillo dorado  y de las  “cejas”  del ave representadas en relieve y  pintadas   de azul turquesa se proyecta un fleco semicircular que termina en seis franjas  amarillas cortadas  en los  extremos  de  las  que se  proyecta hacia a tras  un  penacho  formado  por ondulantes  plumas azules de color intenso, fileteadas de negro. Los guerreros ostentan orejeras   discoidales  de  color  amarillo dorado. 

Los dos  guerreros  no  se  conservaron igual de  completos, pero con la descripción  de  uno de ellos podemos  suponer  las  partes  faltantes del  otro.  El  más  completo  tiene  el  rostro  pintado de  amarillo  y de  su cuello   cuelga  una  correa  obscura   de la que está  pendiente un pectoral discoidal de color amarillo rojizo. Tiene los brazos abiertos colocados   horizontalmente,  que  a la  altura del codo  continúan  en ángulo recto hacia  abajo  y sobre  la parte  horizontal del  brazo  aparecen una  serie  de cuadrángulos  irregulares a manera de plumas blancas delimitadas de color  negro,  como si hubieran tratado de representar alas.

En  La  Nopalera  se localizó  un  recinto estucado  del  que   se  conserva  una  columna   formada  por pequeños  bloques de  toba; en ese  lugar  también se descubrió  una  lápida  de  Yacatecuhtli  en  proceso  de  labrado que tiene   numerales  en  forma  de  disco y  una  lápida  rectangular  con una  perforación  discoidal  en el  centro  y  a los  lados   dos  personajes   con   los numerales  dos conejo y  dos  cozcacuauhtli (zopilote).