Aros de piedra de los juegos de pelota de la zona arqueológica de Tula

(Primera de dos partes)

En  la  zona  arqueológica de  Tula  Grande  se han  localizado  tres canchas para  la práctica  deportivo-ritual  del  juego de pelota.  La  número 1 y la 2  ya  fueron exploradas, pero  la  3  aún   permanece cubierta por  escombros acumulados durante  cientos de  años.

El  juego de  pelota número 1  fue  explorado  por  el  arqueólogo  francés Désiré Charnay, quien estuvo en Tula del 15  de agosto al 9 de septiembre de  1880 y durante  las  excavaciones que  llevó a cabo en la  zona  arqueológica descubrió   el  aro de piedra o tlachtemalácatl; aro  por donde  debería de  pasar la pelota  durante la competencia  y decretar  el  triunfo  del equipo   cuyo  jugador hubiera  logrado  tal hazaña.  El  aro  ha  sido  publicado  en  diferentes   trabajos,  en este  caso  hemos  tomado  la  imagen de la  guía  de Tula del arqueólogo  Alberto  Ruz, publicada  en 1945.  El  tlachtemalácatl  está  decorado con bajorrelieves que  representan al parecer una serpiente. Y se dice que se encuentra  en  el  Museo  Nacional de  Antropología  de  la  ciudad  de  México, sin embargo  el  arqueólogo Eduardo Matos  dice que esta   pieza  no ha sido  localizada  y lo más  probable  que  haya  sido  robada.

Durante las  exploraciones que  llevó a cabo el arqueólogo  Jorge  R. Acosta en Tula  el  primer  monumento que exploró fue  el  juego de  pelota número  1.  Está cancha está  orientada de este a oeste  y tiene  una  desviación aproximada de  17  grados  hacia  el  poniente  del norte   astronómico,  como  todos  los  demás  edificios  de  la zona  arqueológica de Tula.  

En  planta   tiene  la  forma  de “I” (uno romano) que al  ser ampliada  en el  exterior  con dos etapas constructivas externas,  se  le dio  forma  de una “ I ” latina, quedando prácticamente  rectangular, aunque  el   interior  de  la cancha   no fue modificado. Mide  67 m. de largo  por  13 m. de ancho.  El cabezal  oriente  tuvo que ser  excavado  en el  tepetate para  construir  la  cancha; el poniente  se  construyó  sobre la segunda  plataforma,  la  más  reciente,  de  las  dos  sobre  la  que  está  edificada  la  Pirámide  de los  Atlantes  y  el Palacio Quemado. Es una cancha  semejante  en  planta  a la del juego de pelota de  Xochicalco, Morelos.