Cerámica arqueológica y obsidiana del Señorío Independiente de Metztitlán

Carlos Hernández Reyes/Segunda de tres partes

De la ocupación de la Sierra de Hidalgo por el señorío de Metztitlán tenemos La Mesa y el Cerro de las Campanas.

Los dos sitios se localizan en posiciones estratégicas fortificadas en las cimas de las montañas o en pequeñas mesetas rodeadas de fuertes pendientes o barrancas,  a manera  de defensas contra  las incursiones  aztecas. Son dos zonas arqueológicas con monumentos arquitectónicos cívico-religiosos de planta circular, formando plazas y áreas de habitación; que se localizan en posiciones estratégicas fortificadas en las cimas de las montañas o en pequeñas mesetas rodeadas de fuertes pendientes o barrancas.  En La Mesa se han localizado talleres líticos especializados, en los que a partir de navajas primarias procedentes de los talleres de las minas de Zacualtipán eran transformadas en diferentes tipos de raspadores, según afirma Rafael Abascal. Por su parte el arqueólogo Alberto Vázquez Castro informa que La Mesa es un sitio que se localiza en una meseta al sureste de Mezquititlán y que además tiene una cancha de juego de pelota. Y  agrega La Fortaleza y Chichinapa; la primera está  situada en la ladera sur de un cerro,  la única no escarpada,  y presenta terrazas de contención construidas con grandes lajas de caliza y dice que en la cima y las laderas del cerro se han encontrado evidencias de la talla de grandes artefactos de obsidiana. Chichinapa se encuentra en la parte alta de una meseta de difícil acceso y tiene arquitectura monumental de grandes losas de caliza.

El arqueólogo Robert Cobean dice, refiriéndose  a ese vidrio volcánico que su principal esfera de comercio fue la Huasteca Hidalguense, la Potosina y la Veracruzana. También en la Huasteca Queretana se ha localizado obsidiana negra. Agrega Cobean que artefactos de obsidiana de Zacualtipán también han sido localizados en Tula, Hidalgo; Xochicalco, Morelos; Laguna Zope, en Oaxaca; en Acapetahua y Las Morenas, Chiapas así como también en la región central de los Lagos del Peten en Guatemala.

Retomando la cerámica de Metztitlán diremos que  es muy parecida a la   huasteca, lo cual  puede  deberse,  en mi opinión, a la  contigüidad  de  esas dos  regiones arqueológicas, y son cerámicas tan  semejantes  que  pueden  confundirse si no se observan con detenimiento.

En Zacualtipán, se localizan extensos yacimientos de obsidiana que fueron estudiados por el arqueólogo Rafael Abascal  y  publicados  con el  título  “Yacimientos y Talleres Prehispánicos de   Obsidiana  en la Sierra de  Hidalgo”, por el  Centro INAH-Hidalgo en 1981. Esta investigación la llevó a cabo a lo largo de un eje de 14 kilómetros, paralelo a la carretera Pachuca-Huejutla y cuya información hemos aprovechado para escribir este artículo. La obsidiana de Zacualtipán es de color negro chapopote y no contiene impurezas.

En La Mesa se han localizado talleres líticos especializados, en los que a partir de navajas primarias procedentes de los yacimientos de Zacualtipán eran transformadas en diferentes tipos de raspadores,  principalmente para la explotación de los magueyes  y  la extracción del pulque,  como  plantean  los arqueólogos  Sandra Verónica Elizalde  y Carlos Mandujano.