Cerámica arqueológica y obsidiana del señorio independiente de Metztitlán

El señorío prehispánico de Metztitlán, se localizaba en la Sierra de Hidalgo que forma  parte de la Sierra Madre  Oriental; región de una topografía montañosa poblada con densos bosques de pinos.

De acuerdo con la investigadora Sara Cantú ocupaba los actuales municipios de Mezquititlan, el propio Metztitlán, Zacualtipán, Tianguistenco, Eloxochitlán, Molango, Ilamatlán, Yahualica, Huazalingo y  Tlanchinol. Estaba  ubicado  en la antesala de la región cálida - húmeda  del  Golfo de México que   estaba  bajo el  control de los  huastecos, siendo  un paso  natural entre  las  dos  áreas  mencionadas: la sierra y la huasteca.

El señorío de Metztitlán de clara filiación otomí Según el  cronista Fernando de  Alba Ixtlilxóchitl permaneció independiente de los aztecas que no pudieron someterlo. Fray Diego Durán se refiere la campaña militar que  llevó a cabo el  tlatoani  Tizoc  que  resultó  desastrosa  para  los aztecas  quienes  perdieron   más  de  300  hombres  en combate  y obtuvieron un botín de sólo 40 guerreros prisioneros  de  Metztitlán. El  etnohistoriador  Nigel  B. Davies  publica  en su  libro  los señoríos independientes  del  imperio azteca  datos  que se  refieren a  este  señorío y a otros, también independientes.

En relación a su  arqueología  en la bodega de bienes culturales del Centro INAH-Hidalgo se resguardan  piezas  arqueológicas procedentes de El Pedregal y, a manera de anécdota referiremos que me platicaron  que en una ocasión que el profesor Raúl Guerrero  fue al ex convento  de  Metztitlán el sacerdote del convento le mostró  un  gran  número  de  vasijas; el  profesor   le  pidió   que  le prestara  algunas y de  esta  manera  llegaron   al Centro  INAH las  piezas de El  Pedregal  que ahora se exhiben en  esta  vitrina,  pero cada vez que  algún investigador  iba  a Metztitlán  el  sacerdote  le  preguntaba  con insistencia por  las  piezas   que  había  prestado. Tiempo después el sacerdote fue cambiado de parroquia, al parecer a Guanajuato, llevándose “sus” piezas. También el arqueólogo Ángel García Cook vio las piezas y encontró semejanzas con la cerámica de la cultura Tlaxco de Tlaxcala, relacionada con la cultura otomí.

 De estas  piezas que se  resguardan  en la  bodega  del centro  INAH-Hidalgo  hemos  seleccionado algunas  para esta  exposición y hacemos  notar  la  semejanza que tienen  con las  huastecas.  Se trata   principalmente  de los  tipos Metztitlán  Negro sobre  Blanco   y  del  Metztitlán  Policromo  que son los característicos de este  señorío. El arqueólogo Alberto Vázquez Castro escribió “El Señorío de Metztitlán”  investigación de la que  tomamos  información para  documentar   las  piezas  que  ahora se describen.

La cerámica presenta una superficie blanca  con diseños  en color  negro o café oscuro y se  le ha relacionado con el  tipo  Pánuco  VI de la  huasteca. Y se le ha denominado  Metztitlán  Negro sobre  Blanco. 

Del municipio de  Mezquititlan  vimos algunos  fragmentos  que nos  enseñó   el señor  Manuel  Machargo quien los  había   localizado en la  zona  arqueológica de  La Mesa.

En  septiembre  de  2003 en Tizapán de Ángeles,  municipio de Zacualtipán, al ampliar un camino atrás de la iglesia de San Andrés, fueron descubiertas doce urnas funerarias del  tipo Metztitlán  Negro sobre Blanco, “matadas”, es decir  tenían una perforación intencional para que  por  ahí   “escapara el alma de la  vasija”. Las  urnas  contenían restos humanos incinerados. También aparecieron núcleos prismáticos no agotados y numerosos desechos de talla de obsidiana negra, llamada  localmente  piztle y un huilanche o metate ápodo con su mano cilíndrica, como los que  usan  los  huastecos. Las vasijas  fueron  entregadas  al Centro  INAH-Hidalgo por las  autoridades  municipales de  Zacualtipán. 

La arqueóloga  Enriqueta  M. Olguín en el  libro  Arte  Rupestre  y  Cerámica  Arqueológica de Eloxochitlan,  Hgo.  publicó materiales cerámicos de la cabecera municipal. Aunque las primeras 4  que  ilustra  y que llama “falsas piezas  prehispánicas” son  piezas elaboradas  actualmente en la comunidad de  Palula, municipio de Tepecuacuilco, Guerrero. Otros materiales arqueológicos se encontraron en las  laderas  del cerro   Tzompacuilli. En San Juan  Hualula  al hacer trabajos en su propiedad el señor Simplicio  Rojas encontró  un  plato  que  tiene  representado un sapo negro sobre una  superficie  blanca.  Dice  Enriqueta que  “los cajetes  que  predominan en las  colecciones  vistas  en Eloxochitlan se  hicieron a partir de  una barro  rojizo-rosado, con engobe  blanco  y corresponde a cajetes hemisféricos, …  de   base plana, de  paredes  y  bordes  curvo-convergentes, trípodes  y con decoración  negro  sobre  blanco”. Son muy interesantes 3  figurillas antropomorfas huecas de las que su cara  se  hizo  por  moldeado, mientras  que  sus  cuerpos  cilíndricos,  se  hicieron  por  modelado. Sus  cuatro extremidades  se  representaron  por  muñones y  tienen  un  corto apéndice  posterior  que les  da  estabilidad  para  poder  permanecer de  pie. También  es poco común  un  jarro  trípode que  publica  ya que este tipo es  muy  inusual en la cerámica  arqueológica. Los dibujos de  cerámica que  publica  la autora contribuyen a incrementar el conocimiento de la arqueología del señorío de Metztitlán.

De la ocupación de la Sierra de Hidalgo por el señorío de Metztitlán tenemos La Mesa y el Cerro de las Campanas Los dos sitios se localizan en posiciones estratégicas fortificadas en las cimas de las montañas o en pequeñas mesetas rodeadas de fuertes pendientes o barrancas,  a manera  de defensas contra  las incursiones  aztecas. Son dos zonas arqueológicas con monumentos arquitectónicos cívico-religiosos de planta circular, formando plazas y áreas de habitación; que se localizan en posiciones estratégicas fortificadas en las cimas de las montañas o en pequeñas mesetas rodeadas de fuertes pendientes o barrancas.  En La Mesa se han localizado talleres líticos especializados, en los que a partir de navajas primarias procedentes de los talleres de las minas de Zacualtipán eran transformadas en diferentes tipos de raspadores, según afirma Rafael Abascal. Por su parte el arqueólogo Alberto Vázquez Castro informa que La Mesa es un sitio que se localiza en una meseta al sureste de Mezquititlán y que además tiene una cancha de juego de pelota. Y  agrega La Fortaleza y Chichinapa; la primera está  situada en la ladera sur de un cerro,  la única no escarpada,  y presenta terrazas de contención construidas con grandes lajas de caliza y dice que en la cima y las laderas del cerro se han encontrado evidencias de la talla de grandes artefactos de obsidiana. Chichinapa se encuentra en la parte alta de una meseta de difícil acceso y tiene arquitectura monumental de grandes losas de caliza.

El arqueólogo Robert Cobean dice, refiriéndose  a ese vidrio volcánico que su principal esfera de comercio fue la Huasteca Hidalguense, la Potosina y la Veracruzana. También en la Huasteca Queretana se ha localizado obsidiana negra. Agrega Cobean que artefactos de obsidiana de Zacualtipán también han sido localizados en Tula, Hidalgo; Xochicalco, Morelos; Laguna Zope, en Oaxaca; en Acapetahua y Las Morenas, Chiapas así como también en la región central de los Lagos del Peten en Guatemala.

Retomando la cerámica de Metztitlán diremos que  es muy parecida a la   huasteca, lo cual  puede  deberse,  en mi opinión, a la  contigüidad  de  esas dos  regiones arqueológicas, y son cerámicas tan  semejantes  que  pueden  confundirse si no se observan con detenimiento.

En Zacualtipán, se localizan extensos yacimientos de obsidiana que fueron estudiados por el arqueólogo Rafael Abascal  y  publicados  con el  título  “Yacimientos y Talleres Prehispánicos de   Obsidiana  en la Sierra de  Hidalgo”, por el  Centro INAH-Hidalgo en 1981. Esta investigación la llevó a cabo a lo largo de un eje de 14 kilómetros, paralelo a la carretera Pachuca-Huejutla y cuya información hemos aprovechado para escribir este artículo. La obsidiana de Zacualtipán es de color negro chapopote y no contiene impurezas.

En La Mesa se han localizado talleres líticos especializados, en los que a partir de navajas primarias procedentes de los yacimientos de Zacualtipán eran transformadas en diferentes tipos de raspadores,  principalmente para la explotación de los magueyes  y  la extracción del pulque,  como  plantean  los arqueólogos  Sandra Verónica Elizalde  y Carlos Mandujano.

El arqueólogo Terry Stocker localizó una zona arqueológica del Posclásico Tardío al sur de Zacualtipán, cerca de Metzquititlán, donde encontró restos de talleres y cerámica de Metztitlán, suponemos que se trata de La Mesa, que se encuentra en una meseta de Metzquititlán, y es probablemente la que menciona el arqueólogo Rafael Abascal. Dice Robert H. Cobean que la mayoría de la cerámica que se encontraba dispersa en las minas de obsidiana es huasteca, pero yo considero actualmente,  que se  trata  de  cerámica de  Metztitlán. Este   tipo de  obsidiana  tenía  su  principal  esfera de  comercio en el propio señorío de  Metztitlán y las Huastecas  Hidalguense,  Potosína y Veracruzana,  donde artefactos de esta obsidiana se han identificado visualmente, aunque no se les han realizado análisis de elementos traza.

Propongo que la ocupación de la Sierra de Hidalgo, por el señorío de Metztitlán, se debió a los yacimientos de obsidiana de Zacualtipán. Esta obsidiana ha sido encontrada en sitios tan importantes como Tamtok, San Luis  Potosí. Según Alejandro Pastrana “Las muestras analizadas [de obsidiana] del sitio de Tamtok se compararon con muestras procedentes del yacimiento de Zacualtipán, Hgo. y presentan características macroscópicas y microscópicas similares y uniformes”. “Se puede concluir que las nueve muestras analizadas de Tamtok proceden del yacimiento de Zacualtipán”. Se trata del mismo tipo de obsidiana, “negra chapopote”, que Cobean denomina “negra azabache opaca”.

Hemos  seleccionado algunas,  piezas que se resguardan en la bodega del Centro INAH-Hidalgo. Se trata del tipo cerámico “Metztitlán Negro sobre Blanco” característico de este señorío. 

1.-  Escultura antropomorfa de basalto que representa a un personaje con los brazos pegados al cuerpo y los antebrazos sobre el abdomen; tiene espiga para ser empotrada en algún altar. Procede de Tepehuacán de  Guerrero. 

2.-  Vaso Metztitlán Café sobre Blanco de cuerpo cilíndrico con soporte pedestal, con decoración   pintada; tiene   representado un diseño  a  manera  de recipiente en  el que se encuentra  un palillo vertical y  en el exterior la fecha 4 acatl a  la manera  azteca  y es probable que  represente la ceremonia del Fuego Nuevo. Procede de Tepehuacán de  Guerrero.

3.-  Plato trípode de soportes almenados rotos, decorado con un corte de caracol en el centro y grecas escalonadas en el borde interior; tiene cinco perforaciones,  probablemente  para servir como una especie de colador.

4.- Olla funeraria Negro sobre Blanco, gran cuerpo globular, cuello corto y base  cóncava; entre la  parte superior del cuerpo y el cuello presenta una decoración con  gruesas líneas circulares paralelas que enmarcan diseños curvos y angulares. En la línea inferior está decorada con algunos discos con puntos en el centro. Contiene restos humanos incinerados y presenta  una  perforación intencional  por donde creían que  escapaba  el alma  de la  vasija, es  una  olla funeraria “matada”.

5.-  Pequeña olla funeraria de cuerpo globular y cuello corto, de base  cóncava. Tiene decoraciones exteriores de franjas y diseños circulares y angulares; presenta una perforación intencional, contenía restos humanos incinerados.