Tapa de un tepetlacalli tolteca. Segunda de dos partes

Carlos  Hernández Reyes. Investigador del  Centro INAH-Hidalgo

En cada esquina de la  tapa, limitando con el delgado borde, se encuentran cuatro personajes de rodillas ricamente ataviados. Llevan  penachos  de plumas,  orejeras  y  narigueras.  Los  cantos  de la  tapa   tienen   también  bajorrelieves  que  no  hemos  identificado.

 En el  interior  de la  tapa   aparece  un personaje  en bajorrelieve,  hincado  que  con  la mano derecha  sostiene un  bastón  con cabeza de  venado  y con la  izquierda  un mecapal  con  el que  carga  en la  espalda  un  objeto  rectangular.  El   interior  de la  tapa  está   pintado de  rojo  y bien  conservado. La cabeza de  venado  del  bastón   aparece  también en  una  representación de Yacatecuhtli  que se  exhibe  en el  museo  Jorge  R. Acosta.  El  bulto  rectangular  que  carga ha sido interpretado como el jeroglífico “casa” por la  arqueóloga  Laura  Rodríguez. Se trata  de Yacatecuhtli  que  era  entre  los  aztecas  el dios  de los  comerciantes. Y esta  representación  es un  antecedente   de la deidad  azteca.

Este  tipo de  cajas  de  piedra o tepetlacallis, aunque  hay  algunas de  barro y hasta de madera, pudieron servir para guardar objetos   pertenecientes  a la deidad  que  tienen  representada  o a su  culto.  También  pudieron usarse durante la inauguración de los basamentos piramidales y sus etapas  constructivas como ocurre con el tepetlacalli teotihuacano de Tepeapulco que se colocó ceremonialmente como ofrenda al  inaugurar  la  segunda  etapa  de la pirámide. 

En  general  se  ha  creído  que  los   tepetlacallis  aztecas  tenían una función funeraria  y servían  como  urnas  para depositar las cenizas  de los señores principales. Es probable que  sirvieran  para  diferentes  funciones. Aunque no tenemos mayores datos de la caja de El Cielito   propiamente  dicha,  ni de la  probable  ofrenda  que  contenía.

Esta tapa de piedra la única  tolteca  hasta  ahora descubierta.  Se exhibe actualmente en la Sala Histórica Quetzalcóatl  de  Tula  y corresponde  a la  fase  Tollan   de  950  a  1200  años  d.C.